Una tipografía llamada Cthulhumbus ☼ Alrededor del mundo ✦

—Esta mañana he estado en una librería de viejo, y me he hecho con una revista fantástica, de 1905. Y qué ganga. ¡Sólo por dos euros! —Expliqué, con mi habitual entusiasmo— Se titula “Alrededor del mundo”.

—¡Buen título! ¿Y de qué trata?

—Pues la dirigía un tal Manuel Alhama Montes, que firmaba como de “Wanderer”. Se publicaba todos los jueves, por 20 céntimos, y hablaba de curiosidades, viajes, expediciones, ciencia y tecnología…

Entre los artículos del número que había adquirido (8 de junio de 1905) había títulos de lo más variopinto: cómo se hace la información de las grandes batallas navales, lo que pesa una multitud, ¿cómo se vengan las hadas?, ¿ha sido la luna primitivamente un anillo?, la historia de un tapiz que hace mal de ojo…

La portada de la revista. Es muy bonita. La fotografía central iba cambiando cada número.

—Muy interesante, pero, ¿qué tiene que ver esto con Cthulhu? ¿Y qué es la tipografía Cthulhumbus de la que hablas?

—Pues verás… A medida que pasaban los años, la revista comenzó a incluir fotografías y a prestar más atención a su diseño y a sus tipografías. En concreto, esta me llamó mucho la atención:

La tipografía en cuestión resultó ser la Columbus de 1892 de un tal Hermann Ihlenburg. Por casualidades de la vida y de la historia, Columbus fue a parar en el logotipo de Call of Cthulhu, el juego de rol inspirado en la obra de H.P. Lovecraft.

Call of Cthulhu apareció por primera vez en 1981, y durante más de una década la tipografía Columbus apareció en sus portadas, en sus reglas, en las aventuras complementarias…

Vamos, que el impresor de la revista que me compré no fue el único que se enamoró de esta tipografía tan maravillosa de Hermann Ihlenburg.

—¡Qué casualidad! —exclamó mi falso interlocutor, sorprendido.— ¿Y qué pasó después con la Columbus?

—Un diseñador y tipógrafo llamado Thomas Phinney la rescató en 2012, a través de un Kickstarter. Y también Jorge Morón, creando la JMH Cthulhumbus (qué fantasía de nombre).

Algo que he aprendido es que todo lleva a Lovecraft de una forma u otra. Quizás sea un método empleado por el fantasma del autor, que quiere que me lea los Mitos de Cthulhu de una vez (leo muy despacio, todavía tendrá que esperar un tiempo). 

Por otro lado, escribo este artículo porque me encanta ver cómo el pasado permanece con nosotrxs de las formas más inesperadas (a veces, alrededor del mundo). Incluso a través de un detalle tan minúsculo como una tipografía.

Todos mis agradecimientos a Don Jose Alonso, por adentrarse conmigo en la librería de viejo, acompañarme en mis hallazgos, escuchar mis divagaciones y dar tan rápido en el clavo con la ColumbusNo se marche Vd. de aquí sin echar un vistazo a nuestro proyecto conjunto, La Novela Ilustrada.